El reto
En un campo muy utilizado, las áreas de golpeo de césped natural no duran mucho. Los parches calvos, las posturas irregulares y el constante trabajo de reparación reducían la calidad del juego, especialmente en verano e invierno.
Nuestro enfoque
El equipo de Drohme construyó los cajones y la base, nosotros diseñamos y construimos los teeboxes en su interior: superficies de golpeo de diferentes tipos de césped artificial, con un acabado impecable dentro de un borde robusto y a la altura correcta en el terreno.
El resultado
Teeboxes utilizables todo el año, con una colocación de bola consistente, desgaste uniforme y mucho menos mantenimiento para los greenkeepers. Una solución que proporciona tranquilidad tanto a los jugadores como al campo.
La historia del proyecto
The Brussels Drohme Golf Club está ubicado en el corazón del verde de Bruselas y cuenta con un campo muy frecuentado. Precisamente allí, las áreas de golpeo de césped natural se desgastan más rápidamente: después de un fin de semana ajetreado o un período seco, queda poco de ellas.
Junto con el equipo de Drohme, optamos por teeboxes fijos. Ellos construyeron los cajones en el sitio, con un borde robusto y una base bien acabada a la altura correcta en el paisaje. Dentro de esto, ideamos y construimos los teeboxes: la disposición de las superficies, la estructura y los tipos de césped artificial que funcionan mejor para cada zona.
Cada teebox tiene una franja central con una superficie de golpeo más fina y rápida, y a su lado, franjas más anchas de un césped más resistente. De esta manera, los jugadores siempre se encuentran en un lugar limpio y uniforme, y el desgaste se distribuye por toda la caja en lugar de concentrarse en un solo punto.
Los teeboxes están planos en el terreno, con un borde oscuro que se integra perfectamente con el sendero y la hierba circundante. El resultado tiene un aspecto sereno y se adapta al entorno del campo.
“Los nuevos teeboxes se sienten firmes y apenas requieren mantenimiento.”




